martes, 8 de julio de 2008

Monstruos


Esa serie irrepetible llamada Los Simpson conserva aún, con más de una década de antigüedad en sus mejores capítulos y cientos de pases, una vigencia que encoge el alma. Debe de ser porque, como las grandes obras, habla de temas universales.

Hace poco repusieron el episodio en que Mr Burns toca fonda y, desde la alcantarilla, recupera su imperio con una empresa de reciclaje y la ayuda de Lisa. Pero claro, la maldad persiste en él e, incapaz de llevar a cabo un buen propósito sin hacer el mal, liquida cuanta especie marina encuentra para producir aceites animales. Con la incomprensión de Burns ante el horror de la pequeña Lisa, la serie retrata a una humanidad enferma hasta el punto de no saber hacer las cosas sin acabar con lo que le rodea.

La morelaja duele especialmente estos días. Ante el reto de comenzar a limpiar el aire, ante el reto de crear alternativas a las energías fósiles, el Norte se ha embarcado en la emocionante aventura del biocombustible; poner Occidente en marcha a base de mazorcas.

El nada sospechoso Banco Munidal ha advertido de que la crisis alimentaria global, provocada por el aumento de las plantaciones dedicadas a biocombustible (y la falta de maíz, subida de precios de trigo y arroz, etc. subsiguientes) persistirá durante años, con una incidencia brutal en el Sur.

Me imagino a los presidentes más poderosos del planeta paseando estos días por los alrededores de Toyako, rascándose el cogote y preguntándose por qué este planeta tan complejo se empeña en ponérselo difícil.

3 comentarios:

forlati dijo...

I qué estaran maquinant per a, de sobte i contra tot pronòstic, anunciar q tener el propòsit de reduïr en un 50% les emisions de CO2 de les seues indústries? Colla de Burns!

morena dijo...

Estoy aburrida de esta gente, lo que maquinen?, está claro, beneficioso no va a ser

The sea, the sky, the dust dijo...

Por lo menos podrían haber plantado árboles de Marihuana