martes, 22 de abril de 2008

Un maoísta en la RFA

Anoche me enteré de que siempre hay un tipo en la puerta del Pinball, de que cuenta historias como Dios y de que se parece a Paul Breitner.

Paul Breitner (eso lo he descubierto hoy) ha sido uno de los mejores todocampistas de todos los tiempos, un futbolista sensacional en el Bayern de Múnich, el Real Madrid y la selección de Alemania (RFA). Formó al lado de Beckenbauer en aquel combinado que frenó a Cruyff en 1974, el máximo exponente de la sentencia acuñada por Gary Lineker: "El fútbol es un deporte de once contra once en el que, al final, siempre gana Alemania". En el campo destacó por su nervio y electricidad como lateral, y su carácter cerebral cuando se reconvirtió en mediocampista -cito a los cronistas de la época-. Uno de los dominadores, en definitiva, de la década de los setenta, con siete ligas entre Alemania y España, una Copa de Europa (frente al ATM), un Europeo y un Mundial (perdió la final en España en el ocaso de su carrera, ya en 1982). Sin embargo, a Paul Breitner se le recuerda por su pelo a lo afro, sus patillas, su bigote y por su maoísmo declarado.

Según parece, el tipo siempre fue un excéntrico, un individualista, un charlatán bastante peculiar. Se definía (siempre según la documentación) como un revolucionario antiburgués y le gustaba dejarse fotografiar mientras leía el Libro rojo con poster de Mao al fondo. El guerrillero del balón no tuvo reparos en venir a ganar dinero al Madrid de 1974, con el Franquismo atizando de lo lindo. Se cuenta que en la capital unos obreros le pidieron una aportación en plena lucha sindical: Breitner les extendió un cheque con medio kilo.

La estrella futbolística compitió con el personaje. Montó varios cirios en la selección y se retiró en algunas ocasiones, siempre para volver. Entre partido y partido, jugó a ser actor y a finales de los setenta actuó en Masacre en Condor Pass, un spaguetti western de capital alemán (¿tendrá nombre este subgénero?) que pasó inadvertido. Ya retirado cumplió el sueño de todo niño que no llega a futbolista, y presidió el equipo de sus amores durante unos años. También protagonizó una serie en la TV, Paul Breitners Futballmagazine, y dicen que a veces vertía opiniones polémicas que inmediatamente se veía obligado a rectificar. El maoísta, en fin, cruzó la línea y acabó como representante de Adidas.

Paul Breitner sigue vinculado al Bayern de Múnich y como ex madridista ilustre la prensa nacional siempre gusta de recoger sus todavía polémicas opiniones. No sé que habrá de cierto y qué de exageración en todo lo que rodea. A mí, en todo caso, me parece una historia absolutamente deliciosa.

11 comentarios:

Vicè dijo...

Gran historia, Nota.
En el mundial del 74 Breitner hizo migas con Caszely.

En el fútbol actual quedan personajes así. No me refiero a Oleguer Presas, sino a Fabio Celestini. En un desplazamiento a Bilbao con el Levante UD estuvo teorizándome media hora acerca de las bondades del marxismo-leninismo... Me quedé pasmado.

Nota dijo...

Pensaba pedirte un día que me hablases de Celestini. De él sólo supe que coleccionaba camisetas del Che. Y, bueno, en un tipo de su edad me pareció una frivolidad. Parlem.

Neófito dijo...

Te tendré que pedir derechos de autor por el leitmotiv de la historia, jejeje!
Para agrandar la leyenda urbana sobre Breitner se podría añadir un rumor que me comentaba mi padre y que hace referencia a su etapa madridista, basado en que este tipo salía por la noche con su revólver en ristre.
No sabía que el alemán prestó su imagen a Adidas. Es evidente la fascinación alternativa por la marca de las 3 rayas.
Enhorabuena por el blog y piénsate escribir un artículo sobre Gerd Müller, otro mito del fútbol europeo de los setenta, con tanto efluvio etílico como George Best, pero menos reconocido por el gran público en este aspecto.
Como se ve en estos casos, la resaca de mayo del 68 alcanzó al mundo del balompié, aunque de diferentes maneras.

Nota dijo...

Gràcies, neófito. Pareix que el setanta estan plens de pistolers.

http://superga.blogspot.com/2006/10/historias-del-calcio-la-maldicin-del.html

marpop y las marnualidades dijo...

Así, directamente, ese tipo se parece al que pincha los sábados en Pinball, y que a última hora se coloca en el hall pidiendo al respetable menos algarabía "que hay vecinos...".

¿El Mundial? ¿Celestini? ¿Oleguer?...no entiendo nada, supongo que "el fútbol es así".
Sir JL, en mi blog te dejé un post sobre el Pinball de antaño, el bueno, como me pedías, espero estar a la altura, jaja. La verdad es que en Valencia tampoco hay mucha "tradición pop" como en Granada o León y por eso el tema no da para mucho, pero la intención es buena.
Saludos POP desde estos lares que compartimos en L´Horta Nord!

Neófito dijo...

Con esa comparación física con Breitner y el apunte sobre la faceta laboral del referente original del texto matriz casi doy por seguro que estáis hablando del hermano de un colega del colegio.
Mi ex compañero de clase me comentó que su hermano trabajaba últimamente en el Pinball y que a veces le habilitaban allí cierto espacio para pinchar a Félix (miembro de Doctor Explosion y fundador de los Ultra Boys sportinguistas).

forlati dijo...

Ahir precisament vaig estar en el Breitner del Pinball i el vaig posar al dia de que per ací estàveu clavant-vos en ell. Jajajaja

Suponc que en breu vos dirà 4 coses perque evidentment li doní la pista del blog……

Nota dijo...

Jajaja. gràcies, Forlati. Sempre es benvingut un bon contador d'històries. Has vist que tots els meus amics el coneixen? Jajaja.

marpop y las marnualidades dijo...

Jajajaja, pues me pongo "chulita" e invito al dj pinballero a una copa virtual en la casa también virtual de Sir JL. Aunque como se pase por mi espacio también ya a flipar, últimamente se ha convertido en un tema recurrente...
Saludos PoP, a los conocidos, no conocidos y por conocer.

Nota dijo...

Gracias por la canción dedicada, MarPop. Prometo que el jueves que viene estamos ahí y compartimos sensaciones. Y por favor, nada de Sir JL. Como diría Vicè, respetemos al personaje. Así que como quieras: nota, señor nota, su notísima... Jajaja, qué gran película.

marpop y las marnualidades dijo...

O su "notísima excelencia", jajaja, no, no me gusta más Sir, tiene ese aire a inglés con sabor a corcho que tanto me gusta.
Me alegra que te haya gustado mi "post", es una muestra de lo que doy de si en 5 minutos de escritura casi automática pero como es con sentimiento, un poco a "lo Goethe", está saliendo mi vena alemana...
Saludos, como siempre, PoP!